Chicharrita y gusano cogollero: el INTA Pergamino analizó el escenario para la nueva campaña de Maíz

Chicharrita y gusano cogollero: el INTA Pergamino analizó el escenario para la nueva campaña de Maíz
El panorama sanitario y agronómico para la nueva campaña agrícola presenta un escenario diferenciado según la región y las plagas en consideración. En un diálogo mantenido en el programa INTA en la Radio, el ingeniero Federico Peralba, integrante del Departamento de Entomología del INTA Pergamino, brindó un panorama sobre la situación actual de los cultivos de invierno, la presencia de la chicharrita del maíz y los desafíos que plantea el gusano cogollero (Spodoptera) frente a las tecnologías Bt. El especialista remarcó la importancia del monitoreo constante y de las estrategias preventivas para defender el rendimiento en los lotes de la zona.
Respecto del estado de los cultivos de invierno, Peralba destacó que los lotes de trigo presentan una condición muy favorable en la zona de Pergamino. De acuerdo con el especialista, las plantas se encuentran adelantadas en su desarrollo vegetativo en relación con las fechas habituales. Este comportamiento coincide con las proyecciones del Servicio Meteorológico para el trimestre comprendido entre septiembre, octubre y noviembre, las cuales anticipan temperaturas algo inferiores a los valores normales, lo cual resulta favorable para los cultivos de invierno.
Al abordar la problemática de la chicharrita del maíz, el especialista detalló que las pocas heladas registradas durante el invierno resultaron suficientes en la región para contener la población de la plaga. En las capturas realizadas con trampas amarillas en la zona de Pergamino, los monitoreos vienen arrojando un valor igual a cero desde hace aproximadamente un mes y medio, tras algunas mediciones previas con capturas muy bajas.
Sin embargo, Peralba advirtió que la realidad resulta distinta hacia el norte. Desde el centro de Santa Fe hacia arriba, pasando por el sur y norte de Córdoba, la supervivencia del insecto es elevada debido a la baja cantidad de heladas. Aunque en el norte cayeron heladas en el mes de agosto cuyos efectos aún no se reflejan en los últimos informes, la situación genera alerta. Ante este cuadro, para la zona se sugiere realizar siembras tempranas de maíz, aprovechando la humedad en el suelo para apuntar a altos rendimientos y evitar el momento en que las poblaciones del norte comienzan a descender hacia el sur.
En cuanto al seguimiento de la chicharrita, el especialista resaltó la vigencia de los informes quincenales de MAIZAR, a los que se suma la medición del nivel de infectividad. Asimismo, ponderó la continuidad del mapa de seguimiento del INTA mediante la labor de distintos sectores. Esta herramienta permite el conteo visual de ejemplares en planta de maíz, complementando las trampas amarillas. Al referirse a los umbrales de decisión, aclaró que en vectores de enfermedades como el Spiroplasma es difícil fijar un número, dado que una baja densidad de insectos infectivos puede generar problemas considerables. Para evitar daños directos por alimentación se toma como referencia una chicharrita por planta, recomendándose aplicaciones preventivas con productos aprobados con residualidad.
Por otra parte, una de las mayores preocupaciones para la campaña radica en el comportamiento del gusano cogollero (Spodoptera). Peralba explicó que se detectó un cambio en la susceptibilidad de esta oruga frente a maíces con tecnología Viptera, la cual expresa la proteína Vip3A presente en eventos comerciales como Viptera 3, Viptera 4, Leptra y PowerCore Ultra. Las primeras alertas surgieron en Corrientes, donde se observaron fallas de control de hasta un 60 %, lo que motivó ensayos de seguimiento.
Los resultados de los ensayos mostraron que en maíces de siembra temprana el nivel de daño vegetativo fue de apenas un 1 %. Sin embargo, a fines de diciembre se identificó un pico que coincidió con la espigazón, provocando un daño cercano al 10 % en espigas. En planteos tardíos, como los evaluados en la zona de Salto con siembras de fines de diciembre, la supervivencia de larvas que cumplieron el ciclo sobre materiales Viptera alcanzó un 5 % aproximadamente. Peralba remarcó que Spodoptera genera galerías que son fuente de entrada para patógenos.
Frente a esta situación, el especialista remarcó que la herramienta fundamental es la siembra de lotes de refugio. La recomendación establece destinar al menos un 10 % de la superficie del lote a un híbrido no Bt. En lotes de más de 1500 metros de largo, la franja no Bt debe ubicarse en el medio, mientras que en lotes más cortos puede ponerse en la cabecera. El objetivo del refugio es permitir el desarrollo de adultos susceptibles que se crucen con los resistentes, evitando descendencia resistente al ser un alelo doble recesivo. Para esto, el refugio no debe recibir aplicaciones de insecticidas después de V6 o V8.
Asimismo, el especialista hizo hincapié en cuidar estas herramientas para evitar que plagas como el barrenador del tallo (Diatraea saccharalis) superen las proteínas Bt. Salvo en San Luis, Diatraea mantiene sensibilidad, lo cual es relevante dado que su control químico es complejo por tener una ventana de intervención de dos a tres días antes de ingresar al tallo. Finalmente, Peralba resaltó el uso de drones para el monitoreo y control en maíz. Para el gusano cogollero, las aplicaciones disponen de una ventana de 7 a 10 días durante los primeros tres estadios larvales, antes de que el insecto se refugie en el cogollo.
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