Malvinas: Argentina presentó un reclamo ante el Tribunal del Mar contra la extracción petrolera

El Gobierno nacional elevó un documento de 49 páginas ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para frenar la explotación hidrocarburífera del proyecto Sea Lion en la Cuenca Norte de las islas. La presentación formal fue confeccionada con la intervención de la Cancillería, que lidera Pablo Quirno, y la Secretaría Legal y Técnica, a cargo de María Ibarzabal, bajo la firma del embajador y agente Mario Oyarzábal.
El texto presentado ante el ITLOS exige que el Reino Unido detenga el inicio o la continuidad de las tareas extractivas en la plataforma continental y que evite utilizar la información recogida durante la exploración en perjuicio de los intereses nacionales. Asimismo, solicita que cese en su postura de impedir al país cumplir con los artículos 192 y 194 de la CONVEMAR relativos al resguardo del medio marino, además de reclamar que se abstenga de otorgar nuevos permisos que agraven el conflicto.
Como eje central, la estrategia jurídica se sustenta en normativas ambientales que aplican independientemente de quién detente la soberanía sobre el archipiélago, utilizando como antecedente el arbitraje del Mar del Sur de China. De esta manera, el planteo enfatiza que los perjuicios ecológicos resultan irreversibles y que la administración argentina tiene la obligación de ejercer tareas de control que hoy se ven obstaculizadas por la actuación británica en el área.
Para fundamentar el riesgo ambiental, el escrito incluye antecedentes documentales sobre incidentes en la zona, como el aviso de una falla reportada en abril de 2015 en el pozo Isobel Deep. Aquella perforación, identificada bajo la licencia PL004 a unos treinta kilómetros de Sea Lion, estuvo a cargo de la plataforma Eirik Raude operada por Ocean Rig Management para un consorcio integrado por las firmas Falkland Oil and Gas Limited, Premier Oil y Rockhopper.